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Blog · Psicoterapia experiencial

Ansiedad financiera y cambio de mentalidad

Por César Escobar — psicólogo, interesado en la música y los misterios de la vida.

La mayoría pensamos que la ansiedad financiera se relaciona directamente con la precariedad: ingresos insuficientes, deudas excesivas, falta de ahorro o inseguridad laboral. Y con razón — esas situaciones generan preocupación. Pero desde esa perspectiva pareciera que todo se resolviera aumentando los ingresos.

El problema es que el aumento de ingresos no soluciona nada si no viene acompañado de un cambio de mentalidad. Muchas veces, a mayor ingreso, mayores los gastos y las deudas.

«Para sentir que el día tiene valor, tengo que comprar algo»

Andrea (nombre ficticio) mejoró su posición laboral y sus ingresos en base a esfuerzo y habilidades. Pero en sesión me comenta que se siente ansiosa — y que ha vuelto a comprar diariamente. Profundizando con la focalización experiencial, emergió la frase: «para sentir que el día tiene valor, tengo que comprar algo, cualquier cosa…».

Este fenómeno es muy común: usar el consumo (comprar, comer, refrescar las redes sociales) para sentirnos aliviados. «Es que me lo merezco», «para esto trabajo», «me puedo dar un gustito». Andrea acumuló tantas prendas que no podía organizarlas, discutía con su pareja, arrastraba una cuota gigante en la tarjeta — y no lograba ahorrar para el pie del departamento que anhelaba. Estaba viviendo ansiedad financiera.

Es un tema de mentalidad

Ortega y Gasset decía que desarrollamos ideas, pero en las creencias somos. La ansiedad financiera se relaciona con creencias profundas sobre la felicidad y el sentido de la vida, con experiencias de infancia, estrategias de regulación emocional y hábitos:

«Soy feliz cuando compro»

La descarga de dopamina al comprar refuerza la creencia de que tener más da valor a nuestros días. Pero para que el día tenga valor necesitamos algo del ser, no solo del tener.

«Me merezco un premio»

Buscar gratificación inmediata. Aprender a postergarla — la autodisciplina — nos ayuda a lograr objetivos y relaciones más sanas.

«El día vale cuando tengo algo nuevo»

Una cultura que privilegia el tener por sobre el desarrollo de las capacidades personales. Maslow describe a las personas sanas como las que desarrollan su máximo potencial.

El ciclo del hábito

Siguiendo el ciclo de hábitos de James Clear (Hábitos Atómicos): ante la sensación de incomodidad o estrés (señal), surge el anhelo de sentirse contenta; compra algo (respuesta) y obtiene una breve «felicidad» por la dopamina (recompensa). El efecto es tan breve que impulsa la siguiente compra — un ciclo que parece conducta adictiva. ¿Funciona? Sí — y ese es el problema: el cerebro se orienta por resultados inmediatos. ¿Es sostenible? No: los recursos se terminan y la ansiedad vuelve, una y otra vez.

¿Qué es la ansiedad financiera?

Un sentimiento de preocupación, malestar o temor provocado por temas financieros — deudas, gastos, ingresos, ahorros — lo bastante intenso como para interferir en la vida cotidiana y afectar el bienestar mental y físico, llegando a producir depresión, insomnio, problemas cardiovasculares o alteraciones del sistema inmunológico.

La mentalidad para contrarrestarla

Disfrutar del ahorro y de tus ingresos, lograr tus metas y sentirte bien contigo requiere modificar hábitos, aprender nuevas estrategias de regulación emocional, identificar creencias y tener claridad sobre el tipo de persona que quieres ser. En pocas palabras: un cambio de mentalidad. Se trata de hacer lo que hacen quienes logran su libertad financiera: ahorran hoy y comen sus dos marshmallows mañana.

Mindfulness no es relajación

Muchos creen que meditar es sinónimo de relajarse o de «hacerle el quite» a la ansiedad. No funciona así. A Andrea, el mindfulness le ayudó a reducir el ruido interno y desarrollar un contacto compasivo con esa parte de sí misma que necesita sentir que el día de trabajo tiene sentido. Y el Focusing le ayudó a mantener contacto con la sensación corporal que surgía ante la alta demanda laboral — en lugar de silenciarla con la compra compulsiva — identificando que su verdadera necesidad tenía que ver con el propósito.

¿Te sentiste identificado/a?

Conversemos sobre cómo la psicoterapia experiencial puede ayudarte con la ansiedad financiera.

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